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Balanced Scorecard

Otras Soluciones de Gestión estratégica

¿Qué es un Balanced Scorecard?

El Balanced Scorecard, también conocido como Cuadro de Mando Integral o CMI, es uno de los modelos más útiles y visuales para plantear, estructurar y poner en marcha la estrategia a medio y largo plazo de una organización.

 

El concepto Balanced Scorecard – BSC surge en 1991 con la publicación de Norton y Kaplan de su libro “The Balanced ScoreCard: Translating Strategy into Action”, donde se sientan las bases de la gestión administrativa de la empresa más allá de la mera gestión administrativa.

 

El Balanced Scorecard, o mapa estratégico, es un modelo de gestión integrado de alto nivel que aporta una visión conjunta e interrelacionada. A través de un BSC, las organizaciones establecen la estrategia desde una perspectiva multidimensional y dinámica (de cambio continuo) frente a la definición más estática y unidimensional de otros modelos de gestión o planificaciones estratégicas.

 

Cuando una organización define su estrategia, está realizando la gestión de los cambios y esfuerzos que le llevarán a alcanzar su visión y lograr resultados a largo plazo que están por encima de la media de su sector (outperformance) y que se ha de integrar con el resto de proyectos a corto y medio plazo.

 

El CMI ayuda en la implementación de la estrategia, su coordinación con la operativa diaria y el alineamiento de la organización con esta estrategia.

 

Cinco principios de las organizaciones centradas en la estrategia:

 

 1. Movilizar el cambio a través del liderazgo: la posición y actitud de la gerencia y de los mandos intermedios es fundamental para poder abordar la puesta en marcha de los cambios que lleva consigo la estrategia. La falta de involucración de los líderes en cualquiera de los niveles de la organización en la gestión de la estrategia es uno de los principales problemas para lograr la efectividad del BSC.

 

2. Traducción de la estrategia: la estrategia ha de poder ser entendible por todas las personas que forman parte de la organización para que puedan asumirla y conocer cuál es su aportación individual a los resultados generales. Si no se logra que todos los integrantes de una organización interioricen la estrategia, solo se podrán alcanzar éxitos parciales en el camino hacia la visión a largo plazo de la compañía.

 

3. Alineación de la organización: todas y cada una de las unidades de negocio, departamentos y equipos de trabajo han de estar alineados con la estrategia que se defina. Se ha de crear una visión única y compartida por toda la organización, ya que, a falta de esta, cada uno de los elementos de la organización va a trabajar de forma individual y orientándose hacia la consecución de unos objetivos que pueden ser incompatibles entre sí.

 

4. Tarea de todos: aunque un CMI es una herramienta básica en la medición y toma de decisiones a nivel de la gerencia de una organización, el despliegue de la estrategia se debe realizar en todos los niveles de la compañía, llegando hasta el individuo y haciendo que cada aportación sume a la obtención de resultados globales. Por ello, la estrategia de la compañía ha de estar acompañada de una comunicación dirigida hacia todos los integrantes de la organización. En este punto, el BSC es la herramienta óptima para difundir y comprender la estrategia.

 

5. Proceso continuo: si bien los resultados finales de la puesta en marcha de la estrategia de la organización se observan a medio y largo plazo, la contribución a la misma se ha de hacer en el día a día.

 

Orígenes del modelo Balanced Scorecard

 

El modelo Balanced Scorecard (BSC), traducido al español como «Cuadro de Mando Integral«, fue desarrollado a principios de la década de 1990 por Robert S. Kaplan y David P. Norton. Surgió como una herramienta para evaluar y medir el rendimiento de una organización más allá de los aspectos financieros tradicionales, incluyendo factores no financieros que impactan en la estrategia y el éxito a largo plazo de una empresa.

 

El BSC se originó como resultado de la crítica hacia los sistemas de medición de desempeño tradicionales, que generalmente se centraban únicamente en indicadores financieros y no proporcionaban una visión integral de la estrategia de la organización. Kaplan y Norton propusieron el Balanced Scorecard como un marco que equilibraba cuatro perspectivas clave: financiera, clientes, procesos internos y aprendizaje y crecimiento.

 

La perspectiva financiera sigue siendo importante, pero se complementa con otras perspectivas que incluyen cómo se percibe la organización por sus clientes, qué procesos internos deben ser excelentes para satisfacer a los clientes y cómo la organización puede aprender, mejorar y crecer para seguir siendo competitiva en el futuro.

 

El BSC se convirtió en una herramienta poderosa para las organizaciones al alinear los objetivos estratégicos con las acciones operativas y proporcionar un marco para traducir la estrategia en medidas concretas. Desde su creación, el Balanced Scorecard ha evolucionado y ha sido adoptado por muchas empresas en todo el mundo como un método integral para mejorar la gestión estratégica y el desempeño organizacional.

 

Las perspectivas que integra el BSC

 

  • Perspectiva Financiera: dentro de esta perspectiva tienen cabida objetivos e indicadores relacionados con el incremento de la facturación a clientes, la mejora de la productividad o la reducción de costos. Esta perspectiva se ve alimentada de los resultados del resto.

 

  • Perspectiva de Clientes o Mercado: se focaliza en aquellos aspectos relacionados directamente con la percepción del cliente de los productos y servicios de la organización y de cómo se interrelaciona con elementos de la demanda y oferta con lo que se relacionan.

 

  • Perspectiva de Procesos Internos o Procesos de Negocio: se relaciona con los procesos de gestión de clientes, operacionales, de innovación y los procesos sociales y de cumplimiento legislativo.

 

  •  Perspectiva de Aprendizaje y Crecimiento: está relacionada con el capital humano, know-how y la información y con las capacidades organizacionales.

 

A qué ayuda el modelo Balanced Scorecard

 

El modelo Balanced Scorecard (BSC) es una herramienta de gestión estratégica que ayuda a las organizaciones a traducir su visión y estrategia en acciones concretas y medibles. Ayuda en varios aspectos clave:

 

  • Claridad estratégica: El BSC proporciona una estructura para comunicar y comprender la estrategia de la organización. Permite a todos los niveles de la empresa comprender cómo sus actividades contribuyen a los objetivos estratégicos generales.

 

  • Medición integral del desempeño: Va más allá de las métricas financieras tradicionales, incorporando indicadores de diversas áreas como clientes, procesos internos y aprendizaje y crecimiento. Proporciona una visión más completa y equilibrada del rendimiento organizacional.

 

  • Alcance de objetivos a corto y largo plazo: Permite establecer objetivos a largo plazo y desglosarlos en medidas concretas a corto plazo. Esto ayuda a monitorear el progreso hacia esos objetivos y tomar acciones correctivas si es necesario.

 

  • Alineación estratégica: Facilita la alineación de las acciones diarias con los objetivos estratégicos, asegurando que todos los departamentos y empleados trabajen hacia metas comunes y coherentes.

 

  • Facilita la toma de decisiones: Proporciona datos e información relevante para la toma de decisiones basadas en objetivos estratégicos y prioridades organizacionales.

 

  • Fomenta el aprendizaje organizacional: La perspectiva de «aprendizaje y crecimiento» del BSC fomenta la mejora continua y el desarrollo de capacidades, lo que puede conducir a una mayor innovación y adaptación al cambio.

 

En resumen, el Balanced Scorecard ayuda a las organizaciones a alinear estratégicamente sus acciones, evaluar su desempeño en diversas áreas clave y adaptarse a los cambios, lo que contribuye a una gestión más efectiva y al logro de sus objetivos a largo plazo.

 

Papel de la alta dirección en la definición estratégica con BSC

 

La alta dirección desempeña un papel fundamental en la definición estratégica utilizando el modelo Balanced Scorecard (BSC). Su participación activa y liderazgo son esenciales para garantizar una implementación efectiva y el éxito del BSC en la organización. Aquí se detallan algunas de las responsabilidades y acciones clave de la alta dirección en este proceso:

 

  • Establecimiento de la visión estratégica: La alta dirección debe definir claramente la visión y la estrategia de la organización. Esto incluye identificar los objetivos a largo plazo, las metas estratégicas y las prioridades fundamentales que guiarán las acciones de la empresa.

 

  • Alineación de la estrategia con el BSC: La alta dirección es responsable de asegurar que la estrategia definida esté alineada con la estructura del Balanced Scorecard. Deben identificar las perspectivas clave del BSC que reflejen adecuadamente los objetivos estratégicos y ayuden a medir el éxito en todas las áreas críticas.

 

  • Definición de indicadores clave: Los líderes deben participar en la identificación y definición de los indicadores clave de rendimiento (KPIs) que se utilizarán en el BSC. Esto implica determinar qué medidas son relevantes para evaluar el progreso hacia los objetivos estratégicos y alinear las métricas con la visión de la organización.

 

  • Comunicación y alineación organizacional: La alta dirección juega un papel fundamental en comunicar la estrategia a todos los niveles de la organización. Deben asegurarse de que todos comprendan cómo sus roles contribuyen a los objetivos estratégicos y cómo se relacionan con los indicadores del BSC.

 

  • Asignación de recursos: Los líderes deben asignar los recursos necesarios para implementar la estrategia definida a través del BSC. Esto implica asignar presupuestos, personal, tecnología y otros recursos para apoyar iniciativas estratégicas y proyectos clave.

 

  • Seguimiento y revisión continua: La alta dirección tiene la responsabilidad de monitorear el progreso hacia los objetivos estratégicos a través del BSC. Deben revisar periódicamente los indicadores clave, evaluar el rendimiento y tomar decisiones informadas para ajustar la estrategia si es necesario.

 

En resumen, la participación activa y el compromiso de la alta dirección son cruciales en la definición estratégica utilizando el BSC. Su liderazgo establece la dirección, alinea a la organización y asegura que la estrategia se implemente de manera efectiva para lograr los objetivos a largo plazo.

 

Algunos conceptos ligados a un BSC

 

  • Visión: es la situación a alcanzar por parte de la organización a largo plazo, es decir, cómo se visualiza la propia organización con el paso del tiempo y teniendo en cuenta las variaciones que se producirán en su entorno.

 

  • Misión: es el leitmotiv de la organización, es decir, la razón de la existencia de esta, sus actividades y los valores sobre los que se sustenta y que actúan de guía.

 

  • Objetivo estratégico: son los resultados que se espera alcanzar con la aplicación de las actividades que forman parte de su misión y que se inspiran en la visión de la organización a largo plazo.

 

  • Indicador estratégico: es una magnitud que nos ayuda a medir el grado en el que se están alcanzando los objetivos estratégicos marcados para la organización.

 

  • Proyecto estratégico o iniciativa estratégica: es todo aquel conjunto de actividades que se ordenan y actúan de forma conjunta, dirigiendo a la organización, a la consecución de los objetivos estratégicos de la organización y, por lo tanto, de la estrategia y visión de futuro.

 

¿Qué permite un BSC a una organización?

 

  • Permite visualizar su estrategia, interpretarla y comunicarla.

 

  • Es un pilar básico en la implicación de las personas en la consecución de los objetivos estratégicos de la organización.

 

  • Ayuda a la visualización del paso a paso y de las interrelaciones de la organización hasta alcanzar su visión a medio y largo plazo.

 

GRCTools: Software para Balanced Scorecard

 

La plataforma GRCTools convierte al Balanced Scorecard en un modelo de gestión sencillo y muy visual con el Software para Balanced Scorecard.

 

El enfoque hacia la mejora del desempeño de forma continua es uno de los pilares básicos del Software GRCTools. Con el enfoque a procesos y la lógica del ciclo PHVA (Planear – Hacer – Verificar – Actuar) GRCTools está diseñado para hacer más efectivo el manejo de la documentación, mejorar la comunicación y reducir tiempos y costos. Además, el Balanced Scorecard, es sencillo de implantar, mantener y automatizar con GRCTools. La Plataforma Tecnológica te permitirá optimizar tu modelo como camino hacia la Excelencia.

Cómo implementar el Balanced Scorecard con el software GRC

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